top of page
b49de677db.jpg

DEVOCIONARIO

Oraciones católicas y prácticas piadosas para uso de fieles. Hagiografía. Testimonios

Arcángeles del Cielo

Son tiempos de renovar la devoción y confianza en los ángeles y, en particular, a los arcángeles. Sobre todo de San Miguel, el patrón de la Iglesia Católica que nos protege contra el demonio.

 

”Costumbres como rezar a San Miguel después de la misa o la recitación diaria en las casas, habría que retomarlas”. Reproducimos las palabras del padre Eduardo Martín Clemens, canónico de la Catedral de Sevilla y párroco de la Iglesia de Santa Cruz, donde se encuentra una de las imágenes de San Miguel más devocionadas y de mayor calidad artística del siglo XVIII en la capital andaluza.
 

La necesidad de recurrir a los ángeles y arcángeles es apremiante en la actualidad, donde el mal se extiende, hay una falta de valores cristianos y una decadencia de la sociedad en general. La protección que nos ofrecen los ángeles y arcángeles, espíritus puros creados por Dios, es cada vez más necesaria para librar a los seres humanos de las continuas asechanzas del Maligno.

arhangel-mihail2-1.jpg

En este sentido, se está produciendo un olvido de la espiritualidad, de la manifestación trascendente del ser humano y un distanciamiento o abandono de realidades que hasta ahora se daban por interiorizadas. Este es el caso de la existencia de los servidores de Dios, los ángeles.


Es necesario tomar conciencia de la existencia de los ángeles y arcángeles (no sólo existe una realidad material, sino también espiritual), de su benefactora presencia entre nosotros, pidiendo su ayuda y acogiéndonos a su poderosa intercesión. 
 

Los cristianos debemos fomentar la devoción angélica en general y en particular hacia los arcángeles. Reconocer las excelencias de los beneficios angélicos; todo un antídoto para contrarrestar a los espíritus malignos. Agradecer la función protectora de los ángeles y arcángeles sobre los seres humanos a lo largo de la vida y de la muerte, que es cuando los demonios acosan con especial celo para llevarse las almas.

arcangel.jpg

El numeral 336 del Catecismo de la Iglesia Católica señala que, desde la infancia hasta la muerte, la vida humana está rodeada de la custodia de los ángeles y de su intercesión: “Nadie podrá negar que cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducir su vida” (San Basilio Magno, Adversus Eunomium, 3,1). “Desde esta tierra, la vida cristiana participa, por la fe, en la sociedad bienaventurada de los ángeles y de los hombres, unidos en Dios”.

Como bien dice el popular santo del siglo XX, San Pío de Pietrelcina (conocido por todos como Padre Pío), gran devoto del Ángel de la Guarda: “Qué consolador es saber que cerca de nosotros hay un espíritu que, desde la cuna hasta la tumba, no nos deja por un sólo instante”.

No debemos olvidar, para consuelo nuestro, que por muy expandido que esté el mal en la humanidad, tenemos la certeza de que Dios siempre es mayor y mucho más poderoso que el Maligno, así que nunca podrá quitarle su puesto de centralidad.
 

Los ángeles y arcángeles van venciendo al mal, es una de las más importantes misiones que tienen encomendadas por voluntad divina. En palabras de San Juan Pablo II: “El mal se vence con la abundancia del bien”.

angeles.jpg

La existencia de los ángeles: una verdad de fe

 

"La existencia de seres espirituales, no corporales, que la Sagrada Escritura llama habitualmente ángeles, es una verdad de fe" (Cat. 328). Según establece el Catecismo, el testimonio de la Escritura es tan claro como la unanimidad de la Tradición. La existencia de los ángeles constituye una verdad revelada y entre los Padres de la Iglesia no ha existido duda sobre este asunto.

 

Los ángeles "son servidores y mensajeros de Dios" (Cat. 329). La palabra angelus en latín significa "mensajero" o "enviado". El ángel es espíritu purísimo que está cerca de Dios para adorarlo, cumplir sus órdenes y llevar sus mensajes a los seres humanos. 

 

Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento son numerosas las alusiones a estas criaturas de Dios. En las Sagradas Escrituras, en las enseñanzas de la Iglesia y en la Tradición Apostólica se indica que los ángeles son seres espirituales creados por la libre decisión y voluntad divina; son inmortales y están dotados de inteligencia y voluntad, superando en perfección a todas las criaturas visibles. En razón de su naturaleza espiritual los ángeles no pueden ser captados por los sentidos; si bien, por intercesión de Dios, se manifiestan bajo formas visibles en su misión en pro de la humanidad.

 

dffb6eb7899426f39986155de829c33f.jpg

La Biblia indica las numerosas misiones que tienen encomendadas los ángeles: dar gloria a Dios (Sal 148, 1-2), servirlo (Mt 4, 10-11), cumplir y ejecutar sus órdenes (Sal 103, 19-21), ser los mensajeros de Dios (Lc 1, 11-17) y cuidar y ayudar a los hombres (Hech 7, 6-11).

De ahí, la importancia de devolver actualidad a los ángeles y arcángeles. Retomarlos en la vida de la Iglesia, en las familias y en la sociedad en general.

© Rosa Cárcela. Periodista y escritora. Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla.

Bibliografía: 

Arcángeles del cielo. Rosa Cárcela

Editorial: ‎ Literatura Abierta

Idioma: ‎ Español

Tapa blanda: ‎ 300 páginas

ISBN-13: ‎ 978-8412585841

Dimensiones: ‎ 15 x 21 cm

512b9981-17c4-4928-b910-32e675951a3f.jpg
bottom of page